Secciones

sábado, 11 de julio de 2015

Parte de Gaia

Aqui este escrito transmitido por Esther de una compañera, inspirada por la existencia del huertito y con su permiso, lo adjuntamos como bitacora en este blog , títulado "Parte de Gaia" de Carmen Martínez Gordillo y asi entre todos vamos enriqueciendo la vida. Gracias

PARTE DE GAIA

Casi sin darme cuenta he tejido una vida de verde y agua, de azul y cielo en una parcela antes yerma. Y han crecido caléndulas, amapolas y lirios. Luego he cultivado amistad en girasoles, añoranzas en hortensias, sicómoros y abedules. La esperanza la he puesto en surcos entre la pena blanca y el llanto azul. La he regado con risas, sol, sal y murmullos de amor.
En otoño estuve atenta al pedrisco a los negros nubarrones a la cerrazón del olvido y el abandono.
Me dormí en invierno como el oso grande y bueno en un rincón de la huerta donde la nieve del tiempo me hizo cueva y cama.
Pero al llegar la primavera, mis raíces, las raíces de la tierra comenzaron a agitarse, a vibrar, a querer romper terrones fríos y grietas heladas con el calor de la vida que despuntaba en sus yemas, savia aún esbozada que crecía en mi interior, que despertaba al bueno del oso dormido.
Y salí de la madriguera, de la cueva, del pozo a la superficie, con los ojos medio cerrados pero alegres, chispeantes, grises, azules a fuerza de mirar el mar lejano, cercano en mi corazón.
Y los surcos verdes fueron mi camino, las rosas abrieron pétalos, las madreselvas enredaban mi corazón y abrían mis ganas de vivir… Los sauces eran alegres, los pájaros anidaban en mis manos mientras la lluvia de la primavera regaba la huerta, me regaba entera de agua y de dicha. Y en esos surcos crecía la vida en cientos de colores que se acoplaban en un tapiz vegetal lleno de ternura.
Carmen Martínez Gordillo 17/05/2015

No hay comentarios:

Publicar un comentario